Síntomas de cuarentena Parte II

Me he sentado a auto examinarme en las mañanas a medias tardes y por las moches, (cuento con demasiado tiempo libre últimamente y de eso mí mente se aprovecha) cobro fuerzas con pequeños recuerdos e historias que pasan fugaces por mí cabeza.
Me he sentado a sentirme y me he dejado escuchar he dejado que cada parte de mí cuerpo cuente la historia y he llorado y he reído y me a encantado mirarme y reconstruir cada pasaje que mí mente recorre.

Mis recuerdos son muchos y no todos hacen justicia a la realidad muchos de ellos están quebrados, rotos, incompletos; siento como el aire pasa entre las fisuras de cada momento, de cada historia no contada y siento escalofríos.
Lo bueno de no recordar muchas cosas u omitirlas es que te da cierto grado de inconsciencia, cierto beneficio de la duda antes un posible 'nunca paso' 'no sucedió así ' o un simplemente no lo recuerdo'; memoria selectiva le llaman; lo malo es que pueden aprovecharse de eso quien me conoce sabrá que de mis recuerdos no se puede fiar y que de mi pasado si no lo has vivido conmigo es posible que no le haga justicia; puesto que, hay momentos que omití silenciosa e inconscientemente en el camino, quiere decir que no, no lo hago adrede.


Escribo, luego pienso 
Pienso, luego existo 
Solo existo si escribo.

Comentarios

Entradas populares